Tayabamba.- Luego que el mes de agosto se convirtió en la cuenta regresiva de los días del año, las bandas de músicos y el sonido de los cuetes muestran numerosos aniversarios y las fiestas patronales en nuestra provincia.
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Corso de la I. E. de educaciòn inicial de Tayabamba "Gotitas de Amor" con motivo de la celebraciòn de su aniversario. |
En el mes de septiembre los santo toribianos celebraron sus bodas de oro, 50 años de fundación; le continuó la I.E. Valle Goicochea de Huaylillas; y también la emblemática escuela de primaria 81034 de nuestra ciudad.
La última semana de septiembre los estudiantes de la I.E. de Collay también elevaron su alegría en un aniversario mas de su funcaciòn.
La semana pasada los niños del jardín de infancia Gotitas de Amor concluyeron sus fiestas con un lúcido corso que entusiasmó no solamente a los padres de los pequeños sino a toda la población.
En este mes de octubre la I. E. José María Arguedas celebrara sus efemérides.
Pero no solamente son las instituciones educativas las que coiciden en sus aniversarios sino también las fiestas patronales suenan a alegría y fervor en los diferentes pueblos de nuestra provincia.
La semana pasada Chongos y Allauca celebraron su festividad en honor a su patrona la virgen La Merced, Chunco celebrò su patronal en honor a San Miguel.
El último fin de semana Urpay celebró su festividad en homenaje a la Virgen del Rosario.
El anexo de La Unión, el día de hoy sacará en procesión a su patrona La Virgen del Rosario, festividad que inició el viernes pasado, y ha sido muy concurrida por los tayabambinos puesto que se encuentra a 10 minutos de la ciudad capital.
El primero de octubre el pueblo de Chilia celebró su fiesta religiosa para renovar su fervor en su patrona la Virgen del Rosario.
Este octubre, Huanapampa ofrecerá su fe a su patrón el Amo de la Columna; y Urpaycito el 22 de octubre sacara en procesión al señor de los Milagros; y luego los tayabambinos empezarán a prepararse para la festividad del santo de la humildad San Martín de Porres a principios de noviembre.
No cabe duda de que los patacinos somos muy religiosos, pero es importante destacar que las festividades religiosas no se han hecho solamente para encender la alegría emocional con bailes, cuetes y banda sino principalmente para imitar las virtudes de sus patrones: la humildad, el cuidar nuestra lengua destructora, de superar la hipocresía, la soberbia, la cólera constante; imitar la sencillez en el proceder y en el trato, entre otras virtudes que elevan el espíritu y unen a los pueblos hacia la evolución como humano, es decir, impulsarnos hacia la civilización como reflejo del mundo invisible que late en nuestro interior.
REDACCIÒN DIGITAL Eltayabamba.Com
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