Tayabamba.- La política se plasma en obras dicen unos, otros que es el impulso hacia la evolución colectiva; indudablemente todo dependerá del nivel de vibración y la visión del autor y los beneficiados; pero esta semana ha sucedido algo innegable, y es el impulso de la aceptación del alcalde provincial de Pataz, Ramos Cueva, quien ha dado un salto, luego de la culminación de una semana colocando la primera piedra en el inicio de 9 obras en los anexos tayabambinos.

Las obras comenzadas en su mayoría son redes de alcantarillado y agua potable como apunta las prioridades en las jurisdicciones favorecidas.
Se supo que las giras del alcalde tuvieron un gran éxito, entre otras razones, gracias a un trabajo inteligente y estratégico, antes y durante para reunir a los pobladores de las comunidades beneficiadas, puesto que, como es sabido, Mesías Ramos, no tenía mucha aceptación entre la población del distrito de Tayabamba, por lo tanto la tarea de convocar requería de un despliegue, más que de recursos convencionales, de táctica y acercamiento personalizado; y eso lograron claramente.
Como se conoció, las actividades de esta última semana representan un reimpulso a la imagen de la gestión de Ramos Cueva, puesto que desde el mes de junio hasta septiembre habría habido una baja en su popularidad.
Según datos de diversos sectores en Tayabamba, la gestión del alcalde provincial inicio con una bajísima aceptación que no llegaba al 4% en el distrito capital; luego se fue incrementando hasta el mes de mayo en donde habría alcanzado casi un 40% de aceptación; pero luego se dio un preocupante declive.
Si bien en octubre hay milagros, el impulso de la gestión del alcalde provincial es notorio, no por azar, sino por el inicio de obras y por el trabajo de imagen que se está efectuando alrededor del burgomaestre patacino en los últimos días.
Lo que seguramente el alcalde provincial tendrá que aprender a la brevedad es, administrar la subida de su popularidad, ya que las alturas marean y precipitarse es más fácil que subir a la cima; para ello tendrá que seguir empujando el tema obras que son prioridad para los tayabambinos, como la vía de evitamiento, el alcantarillado y el agua potable y un poco de coqueteo con el embellecimiento de la ciudad.
También Ramos Cueva tendrá que utilizar su propio instinto para gobernar la provincia, y ser moderado con aceptar las “palabras asesoras” especialmente si éstas no apuntan al progreso de la provincia y están más articuladas a beneficios económicos; y peor aún, si la asesoría es juez y parte de los proyectos o de puestos jerárquicos claves. No dudamos que Mesías Ramos es inteligente y evitará enlodar su propia gestión por excederse en dar oídos a cifras y palabritas técnicas que esconden otros intereses.
El sabio Platón decía que todo gobernante para tener éxito en su dirección, tiene que evitar entre sus funcionarios de alto rango o en su entorno: a los adulones (enturbian la percepción de la realidad), a los codiciosos (se venden al mejor postor) y a los blandos (son la hendija por donde penetran los adversarios).
La palabra que deberá primar en los próximos meses en el gobierno provincial es Ética, en todos los sentidos de la palabra, puesto que estos son los pilares que sostendrán las obras y a la buena imagen de la gestión del alcalde provincial.
REDACCIÒN DIGITAL Eltayabamba.Com
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