Eltayabamba.- Con motivo de la celebración de la fundación de Patáz solemnizada el día 12 de febrero, y que a causado algunas interrogantes respecto a que fecha debemos conmemorar como fundación de la provincia, quiero, desde un ángulo reflexivo, y mirando los orígenes de Pataz desde otro otero, señalar que la historia ya sea de la humanidad o de un pueblo no se basa solamente en fechas concretas, sino en momentos históricos, en relatos, mitos, etc. y que luego se resumen en fechas conmemorativas y que se escriben ya en tablas, papeles o placas metálicas; por ello, quiero avanzar colocando, más que letreros, trapos blancos o rojos como en alguna casa a la vera de la carretera patacina indicando que venden pan o chicha; porque para hacer una profunda revisión de la historia de nuestra provincia es menester instaurar una materia en nuestro instituto pedagógico, la que luego debe valorarse dentro del curriculum profesional de nuestros maestros y profesores.

Hace más de tres décadas, cuando una mañana salí al recreo, después de escuchar las primeras lecciones de historia patria en las aulas del 81034, y miré en dirección al Alisar, azules cerros que siempre cautivaron mi espíritu, preguntándome en mi aun infantil pensamiento sobre el destino final de los incas y su sorprendente desaparición; ignorando que yo mismo era uno de ellos, y que no se habían ido a ninguna parte, sino que estaban escondidos en mi sangre, quizás sonriendo de la estupidez de algunos párrafos de la historia peruana que niegan implícitamente nuestra cadena genética; y aun en el presente, hay escritos producidos en el mismo Tayabamba, en donde llaman madre patria a España; por esta razón hablo de una completa revisión del devenir histórico de Pataz, y más que de su precisión cronológica del espíritu de los hechos, los protagonistas, los espacios de tiempo que fueron engendrando a nuestra provincia. Y es imperativo señalar además, que para destilar una visión objetiva de los hechos históricos, es imprescindible el divorcio de toda ideología o interés personal.
El decreto alcaldicio nº 001-2009-mpp-t, mediante el cual se establece como fecha de creación de la provincia de Pataz el doce de febrero de 1821, trata sin lugar a duda de instituir un día de conmemoración, pero el devenir histórico de la provincia es más antiguo, inclusive, que su categoría de corregimiento durante el virreinato.
Demos un mirada a la forma como estaba organizada la administración virreinal para aclarar algunos conceptos. El virreinato estaba conformado por las “Audiencias” (como macroregiones con atribuciones judiciales y políticas) que abarcaban los territorios de varios países vecinos, y éstas a su vez, es decir las “Audiencias” estaban conformadas por “Corregimientos” (lo que hoy conocemos como provincias), entonces, no se tenía la figura del departamento, de allí que Cajamarca o Trujillo, también eran corregimientos, palabra que deviene de “corredor” y no de corrección.
El virreinato del Perú cuyo territorio abarcaba la mitad de Sudamérica, con numerosos corregimientos desde el norte de Chile y Argentina, pasando por el Perú, Ecuador, Colombia y Panamá, dificultaba su administración, razón esta por la que la corona española ordenó su división administrativa, quedando bajo la esfera del virreinato peruano prácticamente lo que es nuestros territorio actual, y el resto de los territorios convergieron alrededor de las actuales capitales de los países antes mencionados. En consecuencia el virreinato peruano reorganiza su división político administrativa, instaurando en 1784 las “Intendencias” que serían la figura de lo que hoy conocemos como departamentos, creándose siete: Lima, Trujillo, Tarma, Huancavelica, Huamanga, Cusco y Arequipa. Por lo tanto el contorno del corregimiento desaparece para ser remplazado por una figura más grande que abarca más territorio, la Intendencia, como lo acabamos de señalar.
Volviendo a Pataz, antes de la instauración de las “Intendencias”, el pueblo de Collay, el pueblo de Pataz y el pueblo de Cajamarquina, eran cabeceras de corregimientos; y si aceptamos lo antes dicho que el corregimiento tenia la categoría de una provincia, entonces, el Pataz (provincia) actual sería el producto de la fusión de tres provincias, porque eran tres corregimientos separados (Collay, Pataz y Cajamarquina) que luego se juntaron dentro de la jurisdicción de la Intendencia de Trujillo; de allí la razón de que la provincia de Pataz fuera tan extensa, y que a pesar de la segregación efectuada el 20 de noviembre de 1916 para crear la provincia de Caxamarquilla, la actual Bolívar, Patáz continúa siendo la más extensa de las doce provincias liberteñas.
Por lo tanto, los orígenes de nuestra provincia son más lejanos que la fecha del decreto provisional del doce de febrero de 1821 expedida por el libertador San Martín, en el cual se crea el departamento de Trujillo y en su ámbito a la provincia de Pataz. En todo caso, sería una fecha simbólica como es el 28 de julio para el Perú, porque la verdadera independencia se dio tres años después con las batallas de Junín y Ayacucho, bajo el mando de Simón Bolívar, el libertador que bautizo a Cajabamba con el nombre de Gloriabamba, a causa de la felicidad que sintió en esa tierra por haberse enamorado de Chepita, una muchacha sencilla que provenía de Pataz, cuenta la historia; y que luego los cajabambinos le han quitado la sencillez a la tal Chepita inventándole ascendencia pomposa, costumbre de la edad media, y que aun en el Perú sigue vigente.
En la segunda parte continuaremos discurriendo los indicios y datos que conforman la historia de nuestra provincia..
Arnold Melgarejo López
REDACCIÓN DIGITAL Eltayabamba
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